Epílogo de un Triunfo
...y cuando levanté mi cabeza, vi a mi madre que me llamaba a la cena. Sosteniendo aún la flor que pretendía colocarle sobre su cabeza, admiraba cuanta belleza acumulaban sus ojos, llenos de ternura. Yo, cual Edipo, la contemplaba aturdido, mientras ella se agachaba para recibirme. Lleno de lágrimas, ella decía al fin estás aquí. Yo, intentando correr hacia ella, tropecé y caí.
La lluvia apareció de pronto.
Parecía ser que mil hectáreas nos separaban, pero yo la veía ahí, cerca, a mi lado.
Ella, esperándome, clamaba mi nombre, y parecía ser que no me veía. Mirando siempre al horizonte, se daba vueltas, y yo con mi pierna adolorida, no podía moverme.
Una lágrima comenzaba a salir de sus ojos.
Fue entonces que intenté moverme, como pudiese, sin embargo mi cuerpo no respondía. La noche caía y la lluvia, suave y ligera, tenía mi rostro envuelto en cristal.
El viento me azotaba, lado a lado, botándome al manto verde de la pradera primaveral. Una cama de pasto y hormigas amortiguaban las frías lanzas que llegaban como confesiones de un amor no correspondido...
Mi mente, ya sentía el cansancio de llevar quizás, la conciencia, o preocupaciones de una vida sin destino.
Mi madre entraba a aquella hermosa casa, que junto a mi padre construimos. Cruzando el pórtico, desaparece destrozada por un regreso incumplido.. una promesa rota... una esperanza esfumada...
Mi cuerpo se desploma, mientras caballos pasan al lado mío cual bulto o piedra en el camino soy.
El tiempo se detiene. Las nubes se van, la lluvia es un tibio soplo que roza mi cara. El dolor de aquella flecha ya no es más que un pensamiento olvidado. Olvidado como el odio, entendiendo que la vida no es más que un paso. Una gran prueba.
Intentan moverme, pero ya no hay respuesta. Creo que hemos triunfado... pero ¿de que me sirve ahora?...
Me dicen "lo has hecho bien"... "Nos guiaste a la perfección"... Sólo ellos sabrán eso; mi pensamiento vuela. Vuela como una flor soltada por un niño.
Una piedra me ha botado. O sólo tropecé.
Me levanto rápidamente, mi madre me espera feliz. Mi padre llega a casa, y lo abrazo. Soy sólo un niño, los golpes se dan siempre. Entramos a la casa. Una flor vuela hacia el mar. Buscando quizás conocer otras partes; que le interesa a ella, total no piensa... Sin embargo, fue parte de mí, de un trozo de mi vida.
Que continúa en otro lugar.
En donde los sueños se hacen verdad.
En donde las flores pueden vivir mucho tiempo cortadas...
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