lunes, 20 de agosto de 2007

No hay palabras bellas, sino oídos correspondidos..

Lo menos esperado, es a veces lo mas bienvenido..

casi habiendo perdido la esperanza
habiéndome encontrado con la similitud
a aquél sueño que tengo muy dentro
y habiéndome igualmente defraudado
por tal creencia banal

(aunque a veces pienso que me aferré demasiado
a una ilusión que no tenía ni pies ni cabeza..)

siempre estuve consciente de ello
y nunca lo acepté
y cuando es nunca es nunca..

más bien
fuí al patio de mis deseos
y lo enterré como tantos otros
sin si quiera analizar cómo se encontraban
antes de tirarle la tierra..

sin embargo
mientras cerraba el portón
dejé caer la llave
y alguien me ayudó a recogerla

de ahí me quedé conversando con ella
aunque jamás me imaginaría
que con el pasar de los días
mi sueño, ése aquél que ya daba por perdido
era el mismo que el de ella..

...creo que esa llave la boté para siempre
para no volver a entrar a ese patio de desesperanza
más bien encontré una mano
con la cual podré caminar hacia el mismo lado
y finalmente pronunciar esa frase que tantas veces
me produjo más de un nudo de garganta
y que nunca antes pronuncié...

...creo que finalmente..
encontré a quien corresponderle...


porque no hay palabras bellas
sino oídos bien elegidos..